Sin duda, el Camino de Santiago es una de esas experiencias que te cambia la vida. No importa el motivo por el que lo hagas, a la vuelta sentirás que ya no eres la misma persona y que has aprendido y disfrutado de múltiples lecciones y experiencias que te acompañarán a lo largo de tu existencia. Antes de emprender el rumbo hacia Santiago de Compostela es importante que organices bien tu ruta a todos los niveles: qué llevar en la mochila, cómo prepararse con anterioridad, dónde descansar… ¿Aún no sabes dónde pasar las noches durante tu peregrinaje? Pues, ¡no te pierdas este post! Te traemos las claves de los diferentes tipos de alojamiento disponibles al hacer el Camino de Santiago.

Los albergues: la opción más barata

Aquí cuentas con diversas opciones: los albergues de peregrinos, los parroquiales y los municipales. Esta es la opción de alojamiento que más esencia peregrina tiene. Su coste es el más reducido de los tipos de alojamiento disponibles para hacer el Camino de Santiago y allí podrás encontrar a muchas otras personas que persiguen el mismo objetivo que tú. Son muchos los peregrinos que dicen que los amigos que se hacen en el Camino de Santiago son para toda la vida. Claro que igual no todas las personas son de tu agrado para pasar la noche con ellas. Así, además de poder verte con poco espacio en la habitación, tu descanso puede verse afectado por los ronquidos de otras personas, los murmullos, los ruidos a altas horas de la madrugada…

Los albergues privados: más disponibilidad

Si la idea de los albergues te convencía, pero los albergues públicos no te acaban de convencer, ¡no te preocupes! Aún puedes disfrutar de esta posibilidad con los albergues privados. En este caso, el precio es un mayor con respeto a los públicos, pero la comodidad que ofrecen y la disponibilidad también son mayores que en el caso anterior. En algunos de ellos podrás incluso lavar y secar la ropa, entre otros extras adicionales.

Los hostales y las pensiones: mayor intimidad

Si buscas un descanso en un ambiente más tranquilo sin tener que gastar mucho dinero, los hostales y las pensiones son una buena opción. Aquí podrás disfrutar de tu propia intimidad, sobre todo si te decantas por una habitación individual, aunque en algunos casos igual tienes que compartir el baño.

Las casas rurales: comodidad y magia en el Camino

Si no quieres renunciar a la conexión con la naturaleza que estás viviendo a lo largo de tu trayecto hacia Compostela ni tampoco a un buen descanso reparador con el que cargar fuerzas para continuar con el Camino, la mejor opción para ti es una casa rural. Su precio es mayor que el de las opciones anteriores, pero contarás con tu propia habitación y baño privado y tu espalda lo agradecerá.

Los hoteles: el descanso más reparador

Sin lugar a dudas, un hotel es el lugar en el que encontrarás el mejor descanso para el cuerpo para continuar con tu aventura. Es cierto que el precio es más caro, pero en esos días en que tienes los pies destrozados y el agotamiento te puede, agradecerás despertar al día siguiente con las pilas cargadas. A lo largo del Camino puedes encontrar ofertas interesantes para peregrinos, como las que tenemos a tu disposición en nuestro Hotel Restaurante Costa Verde.

¿Ya has hecho el Camino de Santiago? ¡Cuéntanos cuál ha sido tu opción de alojamiento favorita!